Cardioprotección
Desfibrilador Externo Automático DEA: Qué Es, Cómo Funciona y Cuándo Es Obligatorio

El desfibrilador externo automático DEA es un dispositivo médico que puede salvar la vida de una persona en parada cardíaca. A diferencia de otros equipos sanitarios, está diseñado para que cualquier persona, sin formación médica previa, pueda utilizarlo: las guías del European Resuscitation Council (ERC) 2025 recuerdan que los DEA son precisos al interpretar el ritmo cardíaco y son seguros y eficaces cuando los usan personas sin formación médica.
En España se estima que se producen unas 30.000 paradas cardiacas al año fuera del hospital, y solo entre el 5 y el 10 % de las personas se recupera (Sociedad Española de Cardiología, informe CAPAC 2023). Según las mismas guías ERC 2025, las tasas de supervivencia más altas tras una reanimación hecha por testigos se han observado allí donde había un DEA in situ, y en los pacientes con un ritmo desfibrilable, cada minuto de retraso en la desfibrilación reduce entre un 3 y un 6 % la probabilidad de sobrevivir.
¿Qué es exactamente un desfibrilador externo automático DEA?
Es un producto sanitario portátil que analiza el ritmo cardíaco, identifica las arritmias mortales que se tratan con una descarga y administra esa descarga para restablecer un ritmo viable (definición del Real Decreto 365/2009, art. 2). El usuario solo tiene que colocar los electrodos y seguir las instrucciones de voz.
El dispositivo consta de una batería, un sistema que analiza el electrocardiograma, un altavoz que da instrucciones paso a paso y dos electrodos adhesivos que se colocan sobre el pecho desnudo.
Los DEA están programados para reconocer los ritmos desfibrilables (fibrilación ventricular y taquicardia ventricular sin pulso). Ante otros ritmos, como la asistolia o un ritmo normal, no aconsejan la descarga (guías ERC 2025).
¿Cuál es la diferencia entre un DEA y un DESA?
Bajo el nombre genérico de DEA se agrupan dos tipos de aparato. En el semiautomático (DESA, desfibrilador externo semiautomático), tras analizar el ritmo, el equipo pide al usuario que pulse el botón de descarga; en el totalmente automático, la descarga se administra sola después de avisar de que nadie toque a la víctima (Decret 30/2015, anexo VI; guías ERC 2025).
Los dos están pensados para personal no sanitario, y la norma estatal, el Real Decreto 365/2009, les aplica la misma regulación (art. 1). Por eso, cuando leas DEA o DESA en una normativa o en un catálogo, la obligación y el uso son los mismos; lo único que cambia es si la descarga la das tú o la da el aparato.
¿Cómo se usa un desfibrilador externo automático paso a paso?
Usar un DEA es más sencillo de lo que parece. Los pasos son:
- Comprobar la consciencia: si la persona no responde y no respira normalmente, pedir ayuda y llamar al 112.
- Encender el DEA: al abrir la tapa o pulsar el botón de encendido, el dispositivo comienza a dar instrucciones de voz.
- Colocar los electrodos: desnudar el pecho y pegar los dos parches según el dibujo que traen; en la posición habitual, uno va bajo la clavícula derecha y otro en el costado izquierdo. Si hay dos personas, una sigue con la RCP mientras la otra coloca los parches.
- Permitir el análisis: el DEA pide que nadie toque a la víctima y analiza el ritmo cardíaco.
- Seguir la indicación: si detecta un ritmo desfibrilable, avisa de que hay que apartarse. En un DESA pide pulsar el botón de descarga; en un DEA totalmente automático, la descarga sale sola.
- Reanudar la RCP: tras la descarga (o si no se aconseja), retomar las compresiones inmediatamente. Pasado un intervalo fijo, el DEA vuelve a pedir que nadie toque a la víctima para analizar de nuevo.
Todo el proceso está guiado por voz. No se requiere tomar ninguna decisión médica.
¿Cuándo es obligatorio tener un desfibrilador externo automático?
No hay una ley estatal que obligue a instalarlo: el Real Decreto 365/2009 regula su uso y deja a cada comunidad autónoma la decisión. Por eso la respuesta depende de dónde esté tu espacio. Estas son las tres comunidades que hemos verificado en su boletín oficial:
- En Cataluña solo es obligatorio en grandes espacios: edificios con aforo de 2.000 personas o más, estaciones con ocupación de 2.000 o más, centros docentes de más de 1.000 personas y residencias de 100 plazas o más, entre otros (anexo III del Decret 30/2015). Lo tienes desglosado en desfibrilador obligatorio en Cataluña.
- En Madrid, el Decreto 78/2017 (art. 3) obliga, entre otros, a hoteles de más de 100 plazas, centros de trabajo de más de 250 trabajadores, centros educativos, instalaciones deportivas con 500 usuarios diarios o más y residencias de mayores de al menos 200 plazas.
- En Andalucía, el Decreto 22/2012 (art. 3) obliga a las grandes superficies minoristas, aeropuertos y puertos comerciales, grandes estaciones, instalaciones deportivas con 500 personas usuarias diarias o más y establecimientos públicos con aforo de 5.000 personas o más.
El resto de comunidades está pendiente de verificar en nuestra tabla de normativa de desfibriladores por comunidad autónoma, que actualizamos a medida que leemos cada decreto.
¿Y las comunidades de vecinos? En las tres comunidades verificadas, las comunidades de propietarios no están obligadas. Aun así, muchas deciden instalar uno de forma voluntaria para proteger a los residentes.
¿Qué pasa si no se instala un DEA cuando es obligatorio?
El incumplimiento puede acarrear sanciones administrativas. El Real Decreto 365/2009 (art. 7.2) considera estas infracciones como infracciones en materia de sanidad de la Ley General de Sanidad, cuyo artículo 36 fija multas de hasta 3.005,06 euros las leves, de 3.005,07 a 15.025,30 euros las graves y de 15.025,31 a 601.012,10 euros las muy graves, importes que, en las graves y muy graves, pueden superarse hasta alcanzar el quíntuplo del valor de los productos o servicios objeto de la infracción. Algunas comunidades aplican su propia ley sanitaria: el decreto madrileño, por ejemplo, remite a la Ley 12/2001 de Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid (Decreto 78/2017, art. 10). En Cataluña, la obligación de los grandes espacios nace del Decret 30/2015, de protección civil, no del Real Decreto 365/2009.
Si tienes dudas sobre la responsabilidad concreta de la comunidad o de la empresa, consúltalo con un abogado.
¿Cuánto cuesta un desfibrilador externo automático para una comunidad o empresa?
En Segundo Latido el servicio cuesta desde 49 € al mes + IVA (plan Completo, con formación presencial), con el desfibrilador, la vitrina, la instalación y el mantenimiento con reposición de parches y batería incluidos, y tramitamos la notificación del equipo a Salut. Tienes el desglose completo, también si preferís comprarlo, en cuánto cuesta un desfibrilador para una comunidad de vecinos.
Si estás comparando ofertas, en renting de desfibrilador: qué incluye tienes las preguntas que conviene hacer antes de firmar.
¿Hace falta formación para usar un DEA?
No para usarlo en una emergencia: las guías ERC 2025 dicen que cualquiera puede usar un DEA, y en Cataluña, si no hay nadie formado disponible, cualquier persona puede desfibrilar (art. 6.3 del Decret 151/2012).
Sin embargo, si tu comunidad o empresa instala un desfibrilador, es muy recomendable que varias personas (vecinos, conserjes, responsables de seguridad) hagan un curso de soporte vital básico y DEA. En Cataluña, la formación base es de 6 horas (1 de teoría y 5 de prácticas) y se recicla como máximo cada 3 años (Decret 151/2012, anexo 1 y art. 7.2).
Donde el DEA es obligatorio por autoprotección en Cataluña, el anexo III del Decret 30/2015 exige, en los espacios obligados, 1 DEA y 2 primeros intervinientes formados en soporte vital básico y DEA.
¿Qué mantenimiento necesita un desfibrilador externo automático?
Quien instala un DEA es responsable de mantenerlo y conservarlo según las instrucciones del fabricante (Real Decreto 365/2009, art. 7). En la práctica:
- Revisión visual periódica: comprobar que el indicador de estado está en verde, que la vitrina está señalizada y accesible y que no hay daños externos.
- Sustitución de electrodos: los parches tienen fecha de caducidad. Hay que cambiarlos antes de que caduquen y después de cada uso.
- Sustitución de batería: también caduca, según el modelo. Muchos equipos avisan con antelación.
- Notificación y registro: la instalación se notifica a la autoridad sanitaria de la comunidad autónoma, que la registra, y hay que prever la notificación posterior de cada uso (Real Decreto 365/2009, art. 4).
Si optas por un contrato de mantenimiento o renting, el proveedor suele encargarse de todo esto, incluida la reposición de consumibles antes de que caduquen.
¿Puede cualquier persona usar un DEA sin miedo a consecuencias legales?
Lo que la ley castiga es no ayudar. No socorrer a una persona en peligro manifiesto y grave, pudiendo hacerlo sin riesgo propio ni de terceros, es delito (art. 195 del Código Penal); y quien actúa para evitar un mal propio o ajeno puede quedar exento de responsabilidad por estado de necesidad (art. 20.5). Y en Cataluña, si no hay nadie formado disponible, cualquier persona puede desfibrilar (art. 6.3 del Decret 151/2012). El propio aparato solo aconseja la descarga si detecta un ritmo desfibrilable.
El riesgo de no hacer nada es mucho mayor que el de intervenir: en los pacientes con un ritmo desfibrilable, cada minuto de retraso en la desfibrilación reduce entre un 3 y un 6 % la probabilidad de sobrevivir (guías ERC 2025). Por eso los DEA están pensados para que los use cualquiera, sin esperar a que llegue el personal sanitario.
¿Cómo elegir el DEA adecuado para tu espacio?
Al elegir un desfibrilador externo automático, considera:
- Marcado CE: debe tener marcado CE como producto sanitario (Reglamento (UE) 2017/745); el Real Decreto 365/2009 lo exige para los equipos que se instalan (art. 3).
- Idioma y claridad de instrucciones: asegúrate de que da instrucciones en español claro, con voz potente y mensajes visuales adicionales.
- Resistencia ambiental: si se instalará en un exterior (aunque sea dentro de una vitrina), verifica su protección contra polvo y agua.
- Disponibilidad de consumibles: comprueba que los electrodos y baterías de repuesto se consiguen en España sin problemas.
- Garantía y servicio técnico: que haya servicio técnico accesible en España durante toda la vida del equipo.
Recuerda que el desfibrilador debe estar señalizado en un lugar visible junto con sus normas de uso (Real Decreto 365/2009, art. 4) y, como recomiendan las guías ERC 2025, en una vitrina sin cerrar con llave y disponible las 24 horas. En comunidades de vecinos, lo habitual es instalarlo en el portal; en empresas, suele colocarse en recepción, en la zona de descanso o cerca de las áreas de mayor afluencia. Y si el fabricante indica un rango de temperatura de funcionamiento, respétalo al elegir el sitio.


